viernes, 24 de junio de 2016

Manos De Araña: No Quiero Verlos Morir A Todos

El aroma de este lugar no es para nada agradable. No hay nada que ver mas que hongos y árboles secos. No entiendo por qué mi novio y mis amigos están tan ocupados en mirar el paisaje, es ilógico.
Árboles, árboles, árboles, árboles... Es todo lo que se ve en el paisaje. Aunque se ve muy bonito la verdad, me aburre mirar todo el rato lo mismo. Suerte que tengo mi MP3 para escuchar música. Un par de canciones pasadas de moda quedarían muy bien en este momento.
Por fin encontramos algo interesante: Una pequeña cueva. ¡No puede ser! ¡Lo único interesante de todo el lugar para que resultara ser un túnel! ¡Apenas nos metimos y enseguida salimos por el otro lado! Está empezando a oscurecer...
-¡Ayuda! ¡ayuda! - ¿Quién está gritando?
-¡Ayudenlo por favor! - Parece que ella si vio lo que le acaba de pasar. Yo ni cuenta me di. Estaba ocupada con el túnel...
-¿Qué paso? - Mi voz parece muy temblorosa. Tengo miedo.
-¡Le acaba de picar una araña!
-No, eso no puede ser posible. - Interrumpe mi novio. - En esta cuidad no hay arañas.
-¡Pues entonces le picó un bicho raro y ahora él se está muriendo! ¡Ayuda! - Su grito espantó a algunos pájaros. Es verdad. Se está muriendo. Su cuerpo... Es pálido. Sus manos se sienten frías pero su frente está hirviendo y tiene una picadura en la espalda. Dos orificios, como si hubiese sido hecha por una araña. ¡No quiero ver morir a nadie ahora!
-¡No puede ser! ¡No puede ser!
-¿Qué te pasa cariño? Tanquilízate. - No estoy en posición para calmar a nadie. Todos estamos igual de asustados.
-¿¡Quieres que me tranquilice!? ¡Le acaba de picar una araña! ¡Lo peor de todo es que la única forma de que halla arañas en este lugar es por él!
-¿Por... Quién?
-¡El Manos de araña!
El cuerpo del chico ya no tiene vida. Intento calmarme pero no puedo. No puedo hablar, siento un nudo en la garganta, no puede ser posible que, en un día, se supone feliz haya pasado esto. ¿Qué demonios...?
-¡ah! ¡Qué asco! ¡Le están saliendo arañas por la boca!
-Lo sé. Hay que irnos antes de que nos pase algo a nosotros también.
-Pero no podemos dejarlo aquí. No podemos. - Su llanto no la deja hablar. La entiendo.
-Está muerto, no hay nada que podamos hacer.
-¡Corran todos al puente!
Todos estamos corriendo lo más rápido que podemos. Acabamos de perder a un amigo y todos estamos sumamente asustados. Mierda. El puente está plagado de arañas.
-¿Y ahora qué vamos a hacer? - Es el más gordo de todos. Acaba de llegar al final y tengo miedo de que sea el siguiente en morir...
 -No sé, la única forma que hay es cruzando el río...
-No podemos cruzar el río. También está plagado de arañas. - Dice una de nosotras. Yo tengo la mente seca. No se me ocurren ideas para librarnos de esto.
-¡Todos atrás! ¡Vienen hacia nosotros!
-Debe de haber una forma de... ¡Lo tengo! - ¿Por qué saca esa cajita de su bolsillo? - Alguien, rápido, páseme una varita que no esté mojada.
Ahora lo entiendo. La cajita es una caja de cerillas. Con el fuego vamos a poder espantar a la arañas y cruzar el puente. Bien, ahora lo tenemos. Sólo queda que alguien pase primero.
-¿Quién pasa primero? - Como siempre, mi mejor amiga me ha leído la mente.
-Si quieren yo voy... - Se acaba de ofrecer el mismo chico que prendió la pequeña antorcha. Camina lentamente hasta el puente, con la antorcha inclinada hacia el suelo. Parece que las arañas se alejan a su paso. Por fin ha llegado a la mitad del puente, donde está roto por el centro...
-¡Cuidado! - Es lo último que le alcanzo a gritar. El puente se ha caído y la antorcha quedó clavada en su cuello. Es horrible... Las arañas están... No puedo, simplemente no puedo mirar más.
-Cariño...
-¿Qué pasó? - Nunca lo había visto llorar de esa manera, mucho menos me había abrazado de esa manera antes. Siento sus lágrimas caer en mi hombro. Parece muy asustado.
-Vamos a morir... ¡Vamos a morir!
Escucho algo más allá de su llanto. Escucho algo, estoy segura. Nadie parece estar haciendo ese sonido, lo digo porque los que no están muertos del miedo están llorando y el sonido no parece ser un gemido de algo o algo por el estilo. Es un sonido como si... alguien estuviera rasgando algo. Voy a buscar por mi cuenta, creo que nadie además de yo lo está escuchando ¿O sí?
Vaya... Ahora lo recuerdo. No puedo moverme demasiado. Detrás de nosotros hay arañas sueltas, por la altura de la cueva y justo delante tenemos el río de arañas. Ahora sí que no se me ocurre nada para salir de esta, el sonido parece provenir de... ¿Abajo?
-¡Por el amor de...!
-¡Ayuda! - Una pata de araña enorme ha salido del río. Tiene a una de mis amigas agarrada por la pierna.
Intentamos jalarla con todas nuestras fuerzas para evitar que se la lleve pero es inútil. Ahora le clava otra pata en la mitad de su cuerpo. La ha partido en dos. Lo último que escuché de ella fue un alarido. En sus últimos momentos sus ojos se clavaron en mí... Fui la última persona a que miro antes de morir.
Parece que no hay lugar a donde podemos escapar. Si nos alejamos del río nos acercamos a la cueva, aunque está algo lejos y si nos alejamos lo más posible de la cueva nos encontramos con esas patas de araña gigantes. No podemos hacer nada mas que esperar un milagro.
Esto ya no puede ser peor. Las patas o sea lo que sea que mató a mi amiga está saliendo del fondo del río. Todos los que quedamos estamos quietos. Nadie se quiere mover ni un centímetro. Lo único que mueven es su torso por la respiración tan agitada que tienen, solamente se escuchan tres cosas: Nuestra respiración, el río y las patas que están arañando el suelo.
¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Estamos perdidos! Vienen arañas gigantes de la cueva. No puedo creer el tamaño. No son muy grandes como un perro pero con del tamaño de unas crías... O de un perro de raza pequeña. Aun así, tres de esas cosas serían suficientes para devorarnos. Lamentablemente acabamos de ver lo rápidas que son para comer desde la primer victima, no me gustaría ser la última en morir. No quiero verlos morir a todos. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario